¿Casualidad? Eso no existe. Nada sucede de manera aleatoria, como si de una lista de reproducción se tratara. Todo, absolutamente todo, ocurre en el momento y lugar exacto.
A veces, achacamos a la mala suerte nuestros malos sucesos y a un golpe de suerte el que nos ocurran cosas favorables.. Pero...¿Y si un mal suceso es el desencadenante de algo verdaderamente maravilloso? ¿Hablaríamos de un golpe de mala suerte también? Yo creo que no. Yo creo que lo que a corto plazo es nocivo a la larga esconde algo maravilloso. Yo soy de las que piensan que el mal significa ruptura de nuestra rutina habitual, un aviso de que algo mejor está por llegar.