lunes, 7 de septiembre de 2015

Y volví a recurrir a ti, vuelvo a estar aquí, ordenando pensamientos, disparando sentimientos que aúllan por salir. 

Nunca pensé tener que recurrir a ti, nunca creí que me encontraría nuevamente en esta situación y que, nuevamente, no sabría como actuar.
¿Cómo seguir? ¿Qué pensar? No lo sé. 
 No sé que será de mi, de ti, de nosotros. No sé que hacer con este atajo de recuerdos que me torturan y me oprimen. 

Ahora mismo no estás y te necesito, añoro despertarme enlazada a ti, ese abrazo inconsciente que me arropa e insta a seguir durmiendo. Hoy no fue así, hoy solo había soledad, soledad y un mar de lágrimas y recuerdos. Un sin fin de historias que encadenan mis pulmones llevándose consigo el aire. 
¿Realmente esto es el fin? ¿Se llenó el vaso y colmó? Después de tantos años, risas, llantos, miradas que desarman y caricias fortuitas ¿Quizás esto acabe así? 
¿Realmente ya no queda nada dentro de ti? ¿Aquella carta donde me expresabas que realmente me querías aunque  no siempre lo dijeras, aquellos te quiero no forzados y cada uno de los gestos que me has brindado ¿No sirven de nada? 

El amor no es todo camino de rosas, también hay espinas, momentos de desesperación y de mandarlo todo a la mierda pero también hay recompensas. He luchado mucho, me he tragado muchas veces mi orgullo y las lágrimas por intentar entenderte, por comprender que simplemente eras así y así me enamoré de ti. Con tus grandes virtudes y tus demonios. Nunca desistí, nunca decidí abandonar el barco, sigo sin querer abandonarlo, lo fácil sería hacerlo y ahora necesito escupir cada una de las verdades que me atormentan. Necesito plasmarlas, necesito que las sepas.

Quizás hice mal enamorándome de alguien como tú, devastado por su pasado, con una autoestima nula y con inseguridades. Pero la gente difícil, la gente diferente como tú me atrae, me atrae hasta el punto de sentir que me estoy rompiendo, que me estoy muriendo por tenerte. Pero me rompo aún más de no entender la situación, de no entender por qué una parte de ti quiere acabar con esto, no quiere aguantar más, me duele que sentirte libre, en ciertos momentos, sea más fuerte que todo lo que hemos vivido. 

Sé que no es fácil estar conmigo, sé que tengo miles de defectos, que vivo en una falsa dureza, en una falsa seguridad cuando realmente me siento indefensa, vulnerable. No soy la mejor persona del mundo, ni la más guapa, esbelta, etc. Tampoco tengo siempre las mejores palabras, contestaciones o simplemente el mejor tono de voz pero sí que te puedo asegurar que todo lo que hice y hago lo hice por ti, solo por ti y para ti. Verte feliz, verte ilusionado..puede hacer que un día gris se convierta en el más coloreado del mundo. ¿Cómo? No lo sé, solo sé que en estos tres años me he dedicado a eso: A intentar hacer de tu vida algo más amena, a hacerte ver lo valioso y magnífico que eres, a que te quieras de una jodida vez, a que salgas del pozo en el que te escondes, a que aprendas a expresar las cosas, buenas y malas y no a callarlas. 

Y a su vez yo he aprendido de ti, he crecido contigo gracias a ti, me has dado motivos para seguir y un sin fin de historias, momentos y aventuras difícil de olvidar. 

No quiero que esto acabe, ya te lo dije ayer, quiero hacer borrón y comenzar, como hacen todas las parejas en algún momento de su vida. Quiero seguir intentando emprender una vida junto a ti, en nuestra casa, a nuestra bola. No quiero quedarme con la espina de intentarlo, quiero seguir luchando incesantemente, seguir sintiéndome viva, seguir vibrando contigo.

Lo único que quiero y te pido es que realmente pienses las cosas, que pienses en estos tres años de risas y lágrimas. En todo lo que hemos superado y pasado juntos, en como conectamos simplemente con mirarnos, En cada beso, abrazo, viaje, en definitiva, en estos casi tres años. 

Mis te quieros más sinceros.  

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